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jueves, 7 de mayo de 2009

VTC

Son, para los no familiarizados con los acrónimos, las siglas en inglés de una Video Tele Conferencia. Todas las semanas, los militares que participamos en diferentes misiones en el exterior, conectamos con el Mando de Operaciones y con el CNI y mantenemos una videoconferencia, en canal seguro, con objeto de reportar novedades, recibir información y mantener la coordinación necesaria. ¡Vamos, una especie de Messenger, pero un poco más sofisticado y profesional!

El Jefe del Destacamento prepara un pequeño resumen de las circunstancias habidas en el desarrollo de la misión e informa de cuáles han sido las novedades, las dificultades y las necesidades en las distintas áreas.

Yo, ya tuve la oportunidad de hacer mi “debut” televisivo hace quince días por ausencia de Jose… toda una novedad para mí, por la que no creo que me concedan el Óscar al mejor papel protagonista.

Hoy, hemos tenido una VTC excepcional con la Ministra de Defensa para informarle de cómo va todo. Además, para los “actores protagonistas” de nuestra misión, (nosotros y los de los barcos), se ha permitido la presencia de los medios de comunicación, por lo que esta noche en las noticias, y mañana en la prensa nacional, posiblemente saldrá algún comentario.

No es mi intención hacer la pelota a nadie y mucho menos entrar en valoraciones políticas (que tengo prohibidas por Ordenanza), Dios me libre, pero tengo que decir que la Sra. Chacón, Carme para sus paisanos de Esplugas, es una política en el más amplio sentido de la palabra. La sensación que da es de conocer profundamente todas y cada una de las Operaciones, llama a sus interlocutores por sus nombres, nos ha preguntado sobre los piratas apresados, sobre los apoyos recibidos, sobre los contactos con los pesqueros, nos ha trasladado el agradecimiento de los mismos a las Fuerzas Armadas por nuestra presencia en los caladeros donde faenan, ha dejado entrever los conocimientos en leyes adquiridos en las universidades canadienses cuando ha preguntado sobre las opciones legales que se están estudiando para aplicar a los piratas capturados y a bordo del "Marqués", nos ha explicado las intenciones políticas que tiene y cuándo y cómo va a solicitar en el Parlamento las autorizaciones correspondientes, y lo más importante de todo…

como buena política que es … ha mostrado su lado humano mostrando su preocupación por todos nosotros, especialmente por aquellos que desarrollan su labor en las zonas más conflictivas y además nos ha felicitado por el trabajo que se está realizando.

Jose ha trasladado a todo el personal del Destacamento la felicitación recibida. Quizás, para otros no es importante, para nosotros, los militares, el reconocimiento a la labor realizada es premio suficiente para continuar trabajando, con ímpetu renovado, cada día.


Lo que la Ministra ha manifestado, me satisface. Si además de todas las bonitas palabras, el Gobierno aprobase ya la ampliación del crédito del 228 (concepto presupuestario que financia las Operaciones y que al día de la fecha se encuentra sin dotación), todo sería mucho más fácil y coherente. ¿No?

lunes, 4 de mayo de 2009

Una misión desde Mombasa

El despertador suena a las seis y cuarto, tras la ducha académica y vestirme “de piedra”, desayuno un zumo de mango, un poco de piña y un café con la doxiciclina (aquí la malaria es endémica por la gran cantidad de mosquitos favorecidos por la humedad ambiental), Mark nos recibe con el cásico Jambo y subimos al “taxi” en dirección al aeropuerto.

La calle está ya abarrotada de gente. Llama la atención la gran cantidad de mujeres con pesadas cargas sobre la cabeza. El tráfico es caótico e intenso. Recibo llamada del Centro de Apoyo a la Misión modificándonos la intención del Jefe de la Fuerza respecto al plan inicial. La búsqueda deberá centrarse ligeramente más al Sur de lo previsto modificando las coordenadas respecto a lo inicialmente previsto. Las altísimas buganvillas y los baobabs que adornan las afueras de Mombasa nos deleitan la vista.
No se requieren servicios de handling, pago las tasas de aterrizaje, llamo a la Shell para cargar el avión de combustible, David se encarga de llevar a la torre el plan de vuelos y enterarse de la meteo (parece que hoy no habrá tantas nubes como ayer), los de mantenimiento dan el último repaso al avión, todo está en su sitio. Subimos al P-3, Óscar hace el briefing pre vuelo (ocho horas de misión, llegada estimada a las diecisiete locales). Con mecánica profesionalidad se comprueba las tareas del personal a bordo. Mecánicos, armero, fotógrafo, radarista, todos responden. Todo es correcto. El navegante informa del propósito de la misión, la zona y los objetivos.
Les doy mi bendición, les deseo buen vuelo. A las nueve y cinco están despegando. Cinco afortunados nos quedamos en tierra. Tenemos ocho horas de turismo.


Dedicamos la mañana a conocer la denominada “old town”. La ciudad se asienta sobre una isla formada por coral y por tanto en continuo crecimiento. Visitamos el castillo milenario tomado por los turcos a los portugueses, bajamos a un pequeño muelle donde observamos un gran pozo que se utilizaba para lavar a los esclavos antes de ser transportados a América. Hoy hay gente lavando sus propias ropas. En la orilla, de aguas cristalinas, hay gente joven lavándose. Complexión atlética, todo fibra, ni un miligramo de grasa. Uno de ellos con el agua por la cintura se está limpiando enérgicamente los dientes con arena del fondo. El paisaje es tropical.
Subimos de nuevo a una pequeña calle donde abundan los suvenir para turistas. Figuras de ébano, collares, pulseras de pelo de elefante, capazos de fibra de baobab, cuadros y telas con motivos africanos. Tiempo de tomarnos una cerveza. Nos sentamos en una terraza y finalmente nos decidimos por zumos de papaya, mango, piña… frente a nosotros, delante del agua, los chavales juegan en un improvisado partido de fútbol. Entran duro, ríen, caen al suelo de forma aparatosa, se divierten.
Antes de subir al aeropuerto, contemplo absorto el espectáculo: el techo de los taxis, abarrotado de monos, es utilizado de trampolín para subir a los árboles. Llamada del avión: con un ruido inaudible alcanzo a comprender que aterrizarán a las cinco y cuarto.
Como un clavo el P-3 toma tierra sin novedad. Recibo a bordo el debriebieng. Una fragata francesa ha apresado a los ocupantes de un barco nodriza, que servía de apoyo a los piratas, cuya presencia fue detectada en nuestra misión de ayer. Hoy, nada importante que reportar. Óscar todavía tiene cara de susto.

Dos grandes frentes de cúmulo nimbos han sido imposibles de sortear al regreso. El avión se ha movido “de lo lindo”, la ayuda del viejo radar y la pericia de su operador han permitido el retorno seguro a Mombasa. La tripulación se marcha a descansar.

Repostamos el avión para el vuelo de regreso a D´Jibouti de mañana. Los de mantenimiento empiezan la “diaria”; Pedro revisa concienzudamente los motores, Paco la estructura del avión, Meji supervisa el radar y Lara los instrumentos de cabina. Todo está en condiciones de volar un día más. Terminamos de noche. Echamos la llave a la puerta y volvemos al hotel. Los informes de misión son enviados, damos novedades al Jefe de la Base de Morón. Un día más el P-3 ha cumplido su misión. En el hotel doy instrucciones de transporte para el día siguiente, solicito facturas de alojamiento, comida y telecomunicaciones. Aún hay tiempo de una ducha, escribir este post antes de ir a cenar.




Después nos tomaremos una cerveza (ahora sí) en el chiringuito del hotel al borde de la playa.

lunes, 23 de marzo de 2009

La íntima satisfacción del deber cumplido

Hoy hemos celebrado el relevo oficial del contingente en un acto sencillo con la presencia de la autoridad de la base francesa que nos presta apoyo en sus instalaciones.

La impresión general que me deja el equipo que se marcha es la de haber cumplido a la perfección con la misión encomendada. Han efectuado un trabajo verdaderamente bien hecho. A veces duro, tedioso en otras ocasiones pero siempe de forma eficaz.

Las distintas células del Destacamento han aportado su trabajo a la labor de equipo. Todos, desde sus jefes al último personal de tropa.

El personal de abordo y la tripulación han volado durante una ingente cantidad de horas (apenas se han cancelado misiones), proporcionando la información requerida en los vuelos planeados. Sus jornadas, muchas de ellas en horas intempestivas, se alargaban en la mayoría de los vuelos por encima de las ocho horas. TACO, navegante, fotógrafo, radarista, mecánico, tripulación han hecho un esfuerzo muy importante.

El personal de mantenimiento, en palabras de Tito, "una maquinaria perfectamente engrasada", ha hecho posible que el avión haya estado operativo casi al 100%. Juanjo, Mira y el personal de seguridad y apoyo, excepcional; Luis, el enfermero (y médico), un pedazo de profesional; los de comunicaciones, perfecto; Julio, Pedro y el resto del equipo de apoyo a la misión y de Secretaría ha realizado un trabajo fantástico. Úrsulo, el intérprete, merece un post en exclusiva que prometo escribir un día de estos. Me dejo en el tintero un montón de nombres detrás de los que van unidos esfuerzos, preocupaciones, historias ... Y por último, me queda elogiar la labor de "poli bueno y poli malo" ejercida por Tito y por Jesús: del "poli" bueno me gustaría alabar que, con su gracejo gaditano, ha sabido cumplir con la misión, lo cual era el objetivo fundamental, ganándose el respeto y el aprecio de sus subordinados. Y del poli malo, creo honestamente que ha realizado, además de las funciones que por ordenanza le corresponden, una labor de coordinación necesaria, imprescindible diría yo, que hace que la rueda haya estado girando sin perturbaciones, sin chirridos y sin estridencias. Me consta que todo el equipo ha reconocido su dedicación, casi exclusiva, y su trato humano y profesional.

Además de su misión, el Destacamento ha establecido y fomentado los lazos de amistad con el personal francés, con las autoridades locales y sobre todo ha sabido ganarse el cariño de la población local, haciendo que sus sucesores, y por extensión de todos nuestros compatritas, nos podamos sentir orgullosos de decir: ¡Somos españoles!

Es una oportunidad fantástica poder comprobar, sobre el terreno, como el Ejército del Aire español (aunque algunos puedan pensar lo contrario) está compuesto por un conjunto de medios humanos y materiales que es capaz de trabajar en cualquier lugar y circunstancia.

Por haber contribuido a ello y por el trabajo individual y colectivo realizado, mi más sincera enhorabuena a todos los que se van con la íntima satisfacción del deber cumplido.
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